jueves, 21 de noviembre de 2013


VIDA O MUERTE

El domingo fue una familia de picnic y llevaron latas de bebidas. Lunes, dos miembros de la

familia fueron ingresados a cuidados intensivos en el hospital. Murieron el día miércoles.

Resultados de la autopsia concluyó que fué LEPTOSPIROSIS. El virus se encontraba en la parte superior de las latas, las que fueron consumidas sin el uso de vasos ni tazas. Los resultados de las pruebas mostraron que las latas estaban contaminadas con orina seca de ratón. La orina contiene LEPTOSPIRA.

Recomendaciones: Lavar las latas antes de consumir directamente. Las latas son almacenadas en bodegas o galpones y se entregan directamente a las tiendas y supermercados sin lavarlas. Un estudio demostró que la parte superior de una lata contiene más gérmenes y bacterias que un baño público.

Amigos y amigas: Toma las precauciones del caso, comparte y difunde esta información. Tus amigos te lo agradecerán.

FUENTE:
http://www.fullcuriosos.com/2013/11/las-latas-de-la-muerte.html

domingo, 17 de noviembre de 2013

SEMILLAS REGALO DE DIOS


Cultiva Tus Semillas

En la plaza mayor de la ciudad habían abierto una tienda nueva. El rótulo decía REGALOS DE DIOS; Entré. Un ángel atendía a los clientes.

¿Qué es lo que vendes, ángel del Señor? -Vendo cualquier don de Dios.

¿Cobras muy caro? -No los dones de Dios los damos gratis.

Miré los grandes estantes, estaban llenos de ánforas de amor, frascos de fe, bultos de esperanza, cajas de salvación y muchas cosas más.

Yo tenía gran necesidad de todas aquellas cosas.

Cobré valor y le dije al ángel: Dame por favor bastante amor de Dios, dame perdón de Dios, un bulto de esperanza, un frasco de fe y una caja de salvación.

Mucho me sorprendí cuando vi que el ángel de todo lo que yo le había pedido, me había hecho un sólo paquete y el paquete estaba ahí en el mostrador, un paquete tan pequeño como el tamaño de mi corazón.

¿Será posible? -pregunté- ¿Esto es todo?

El ángel me explicó: Es todo, Dios nunca da frutos maduros. 
Él sólo da pequeñas semillas que cada quien debe cultivar.

“La felicidad no está en las cosas materiales que poseas, ni en lo que pienses, ni lo que digas, ni lo que los demás te digan, sino en disfrutar sincera y amorosamente lo que haces”.